Feliz día de la madre

Total visitas: 933 Visitas hoy: 1
4.3
(30)

No hay peor rito de iniciación que el que convierte a una mujer en madre: el parto. Horas y horas de dolor para traer a una criatura al mundo de la que, por arte de magia, te enamoras durante unas primeras miradas envueltas en una atmósfera casi mística creada por el cansancio, las ganas de verle la cara a lo que llevabas dentro de ti durante 9 meses, y una buena dosis de hormonas.

 

Luego vendrá la locura del puerperio, las noches sin dormir, las enfermedades, las preocupaciones y las lágrimas, pero también la ternura, las risas, las suaves caricias y esa mirada que te dice que solo tú eres su refugio.

 

Y ahí, día tras día, y noche tras noche, se va forjando un vínculo de amor incondicional en ambos sentidos que salvo pocas excepciones durará para siempre.

 

La vida no tardará en poner a prueba ese vínculo y llegarán las primeras rabietas, las discusiones, los enfados, y el primer “te odio”. Más tarde la cruel indiferencia y luego el distanciamiento físico y emocional de la adolescencia. Pero una madre siempre está ahí, dando la vida por su hijo, fiel a esos primeros lazos establecidos.

 

A partir de la adolescencia el hijo va forjando su propio camino y aquí ya se abre muchísimo el abanico de posibles relaciones entre madre e hijo. Todas las madres intentan ayudar a sus cachorros y toman las que creen que son las mejores decisiones para que sus vidas sigan el camino soñado. Un camino donde siempre prima la felicidad y normalmente no faltan abundantes amistades, buenos estudios, mejores trabajos y un amor con el que poder formar una familia y repetir el ciclo. Pero no siempre se consigue. La vida del hijo puede estar llena de baches, subidas y bajadas, y pozos sin fondo, pero pase lo que pase, la madre está ahí.

 

No es fácil ser madre. Nadie te prepara. Nadie sabe lo que le espera. Y afrontan el camino cargadas con sus propias mochilas, con el único referente de lo que ellas han vivido.

 

Hoy, en el día de la madre, tenemos que dar gracias a todas ellas por su valentía. Por dar vida y entregar sus propias vidas. Por hacerlo lo mejor que saben o que pueden.

 

Este texto es tu regalo, madre. Esto es un “perdón” por nuestros errores y por haberte hecho daño. Un “gracias” por todo lo que nos has dado y por siempre estar ahí aguantando por dura que fuese la tormenta. Un “cuídate mucho” porque te seguimos necesitando a nuestro lado. Pero sobre todo es un “te queremos”, porque no te lo decimos lo suficiente y mucho menos, lo que te mereces que lo digamos.

 

Feliz día de la madre.

Te ha gustado este post?

Ayuda al autor votando este artículo

Calificación media 4.3 / 5. Número de votos: 30

De momento no hay votos. Se el primero en votar!

Denunciar este artículo

8 comentarios en “Feliz día de la madre

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *